Camino hacia la autofinanciación

Según el Ejecutivo de la Unión Europea, España debe modificar “ciertos compromisos fiscales que contrajo con arreglo al acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre Asuntos Económicos”, de 3 de enero de 1979. El famoso e inconstitucional Concordato del que ya se ha hablado largo y tendido en esta web.

España sostiene que ese acuerdo, entre otras muchas cosas, “le obliga a aplicar una exención del IVA a determinadas entregas de bienes con destino a la Iglesia Católica” pero, sin embargo, después de que el Ejecutivo comunitario amenazara a España con recurrir al Tribunal de Justicia de Luxemburgo si el Gobierno español no ponía fin a la exención de la que se beneficiaba la institución religiosa, parece ser que, por fin, se han puesto las pilas. Gracias señores de la Unión Europea.

Pronto la Iglesia católica deberá pagar el IVA, como todos los demás contribuyentes.

Por otro lado, según un reciente acuerdo entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal, se suprimirá la contribución que el Gobierno hace anualmente a la Iglesia católica a través de los presupuestos generales. Esa contribución sale de los bolsillos de todos los ciudadanos y su finalidad no es otra que la de “completar” lo que la Iglesia católica no es capaz de recaudar a través de los “fieles” que marcan la casillita en las declaraciones de la renta. Por eso el porcentaje del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que podremos (o podrán) dedicar voluntariamente a la Iglesia pasa del 0,5239% al 0,7%. Entiendo que para “compensar” lo que el Gobierno ya no les regalará de manera directa.

También, aunque todos sabemos la capacidad inventiva e imaginativa de la Iglesia católica, esta institución deberá presentar anualmente al Gobierno una memoria económica en la que justifique el gasto de la asignación procedente del IRPF. Todos, hayamos o no marcado la casilla de asignación tributaria, deberíamos poder saber en qué se gastan ese dinero que sale de nuestros impuestos.

Aunque se ha dado un paso adelante hacia la esperada autofinanciación de la Iglesia católica y hacia la revisión del Concordato no hemos de olvidar que, en realidad, la asignación voluntaria del IRPF sólo representa una pequeñísima parte de todo el dinero público que controla la iglesia (educación, hospitales, cooperación, instituciones benéficas, etc). El resto no se pone en cuestión... todavía.

Para saber más y mejor

  • Hay un interesante estudio sobre la financiación de las Confesiones religiosas en España, publicado en Fundación Alternativas (formato PDF)
  • Ver el artículo : De concordatos va la cosa
  • Blog de Julio González - “Necesidad de una revisión urgente”

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